Todo lo que necesito



Un título no del todo exacto, porque esto es como un pozo sin fondo.

Pero básicamente, se puede decir que con un equipo similar y muchas noches practicando ya estás preparado para empezar a obtener resultados aceptables aun en entornos con mucha contaminación lumínica.

Evidentemente, mucho mejor en entornos más oscuros, lejos de luces parásitas y alejado también de sitios con mucho tráfico para evitar repentinos deslumbres y vibraciones que harían que nuestras fotos salieran trepidadas y demasiado iluminadas.

Como ya os he hablado de la montura, os relato ahora el resto del equipo que he ido adquiriendo poco a poco, en varias fases.

Lo primero fue el tubo que ha sustituido al Mak. Un astrógrafo (telescopio diseñado para la fotografía de cielo profundo). Junto con él, venía ese buscador acodado que en realidad ahora ya no utilizo.

Sobre el tubo grande, un Esprit 100ED que significa que tiene 100 mm de abertura, o sea de lente y que tiene una distancia focal de 550 mm, básicamente, un teleobjetivo con mucha abertura, vemos otro pequeño telescopio, es el tubo guía, necesario para junto a una pequeña cámara que vemos parcialmente en su extremo inferior, nos servirá mediante un software especifico, para ir siguiendo el objeto de nuestra atención de manera que vaya corrigiendo el inherente backlash o deriva de la montura, dado que las necesarias holguras en sus engranajes, hace que poco a poco el objeto vaya cambiando la posición en el ocular o en el sensor de la cámara.

Lo siguiente fue el enfocador automático, ese pequeño cuadrado rojo bajo el buscador acodado, que ayuda muy mucho a conseguir foco en las estrellas, lo que se suele decir, “tener las estrellas puntuales”

Luego, por último, la cámara refrigerada que podéis ver al final del tubo y ese otro rectángulo rojo con una pequeña antena y de donde salen varios cables. Se trata de un pequeño ordenador de control específico para telescopios que permite controlarlos con un móvil o una tablet a través de la wifi, lo que sobre todo para fotografía resulta particularmente práctico pues me permite estar al abrigo mientras el equipo trabaja.

Sirva como ejemplo esta toma de los primeros días de uso de la nueva cámara.

Se trata de la galaxia Triángulo

De la Wikipedia

La galaxia del Triángulo (también conocida como galaxia espiral M33, Objeto Messier 33, Messier 33, M33 o NGC 598) es una galaxia espiral localizada en la constelación del Triangulum. Con entre 30 000 y 40 000 millones de estrellas, es pequeña en comparación con sus vecinas mayores, la Vía Láctea y la galaxia de Andrómeda, que tienen, respectivamente, entre 200 000 y 400 000 millones y un billón de estrellas, pero su tamaño es parecido al del resto de galaxias espirales del universo.

M33 es un miembro del Grupo Local de galaxias —el tercero en brillo y tamaño— y parece estar vinculada gravitacionalmente con Andrómeda, la cual está a 750000 años luz de ella y a la que orbita en una órbita de alta excentricidad.4​ LGS 3, uno de los miembros más pequeños del Grupo Local, posiblemente sea una galaxia satélite de ella.

Descubridor Giovanni B. Hodierna ​

Fecha 16541​

Datos de observación

(época J2000.0)

Tipo Galaxia espiral (SA(s)cd)

Ascensión recta 01h 33m 50,9s

Declinación +30° 39' 37"

Distancia 2,8 millones de al

Magnitud aparente (V) 6,27

Tamaño aparente (V) 70,8' × 41,7'

Corrimiento al rojo -0,000597

Velocidad radial -179 km/s

Brillo superficial 14,41​

Constelación Triangulum

Características físicas

Magnitud absoluta -19,42​

Radio 25 000 al









El equipo que necesito


Esa era la pregunta, ¿Cuál es el equipo que necesitaré para hacer astrofotografía?
Porque tras casi otro año en visual con el pequeño Mak sobre la nueva montura, ya me estaba planteando que si no daba el paso siguiente, nunca haría fotos de cielo profundo.
Así que me lie la manta a la cabeza que se suele decir y empecé a buscar por las inmediaciones una tienda especializada que además de venderme, sobre todo, me asesorase.
Y buscando en internet, di con una tienda en Loja, Granada, regentada por los hermanos Muñoz, así que me puse en contacto con ellos, porque seguir comprando fuera, podía llegar a ser un problema con las dificultades que intuía iba a sufrir.
Y acerté, vaya que si acerté. Sin su orientación, yo no hubiera sido capaz de llegar a hacer las fotos que estoy haciendo en tan poco tiempo, así que si os planteáis embarcaros en esta afición, mi consejo es que busquéis asesoramiento y compra lo más cercana posible, porque ello os sacara de muchos atolladeros.
Lo digo con conocimiento, dejaros asesorar por expertos y la cosa os irá bien y otro por el mismo precio, aplicad la máxima de que “el dinero del mezquino, anda dos veces el camino”
Está muy bien hacerse con un equipo de iniciación si eres un lego como yo en esto, pero a partir de ahí, es mejor ir poco a poco pero con productos de calidad que andar misereando con cosas peores.
Es una frase clásica, pero real, tu equipo será todo lo bueno o todo lo malo como el peor de tus oculares o para el caso la peor de tus cámaras.
De poco te servirá un supertubo si al final del recorrido hay un mal ocular o una camarita de chichinabo.
Si me hubiera dejado llevar por lo que yo pensaba que sería lo mejor, un tubo muy grande y con mucha abertura, hubiera desperdiciado toda la capacidad de ese equipo al utilizarlo básicamente en la terraza de casa donde tenemos mucha contaminación lumínica, además de muchas farolas cercanas.
Esa fue la primera recomendación de mis nuevos proveedores y no les puedo estar más agradecido por ello.
Y por su buena disposición a ayudar en todo lo que pueden y por otras muchas cosas.
Antes de hacerme con la cámara dedicada y refrigerada que uso ahora, estuve haciendo series con una EOS 6D y luego con una EOS RP, ambas de formato completo.
Os dejo una de las nebulosas Trífida y el Lago hechas con la primera

 Mejorando el equipo







Tras casi un año sufriendo la inestabilidad de la montura que traía el Mak 127 y viendo que pese a todo, estaba disfrutando, me animé a dar el salto a otra que pretendía fuera la definitiva.
Me decidí por una AZEQ 6 porque es mixta y vale tanto para fotografía, en modo ecuatorial, como para visual en modo Altazimutal, con el añadido de que en esta modalidad se le pueden instalar dos tubos sin sobrepasar los 25 kg de carga.
No me arrepiento, pero posiblemente, hoy me conformaría con una ecuatorial de la misma categoría, algo más ligera, dado que mi interés va orientado básicamente a la fotografía.
En la foto podéis verla junto al que es el equipo actual, pero de ese equipo os hablaré en otras próxima entradas.
Durante casi otro año seguí utilizando la montura en altazimutal, porque no veo la estrella polar desde mi terraza y ello me hacía suponer que era imposible alinear en ecuatorial, porque uno de los primeros pasos es buscar la estrella en el introscopio (Pequeño telescopio insertado en el cuerpo de la montura que lleva un diagrama con un círculo graduado entre cuyas líneas tendremos que situar la estrella polar y en la posición que puede darnos cualquier aplicación al uso para movil, para que la puesta en estación sea lo más precisa posible y que además está iluminado con luz roja para ayudarnos en el proceso cuando ha oscurecido)
En fin, que estaba equivocado, que si es posible alinear a la polar aun sin verla utilizando el método de deriva, pero para llegar ahí, aún me faltaba tiempo y algún que otro percance.
Como por ejemplo, mi empeño en colocar el tubo en la misma posición que en la otra montura, lo que me llevo a conseguir nuevamente que el tubo terminara apuntando al suelo, porque al estar colocado al revés, la montura lo llevaba a su sitio, pero claro... os podéis imaginar mi frustración y mis cabreos porque era incapaz de entender que me pasaran esas cosas y que no supiera por qué.
Pero lo conseguí, conseguí entender que estaba pasando tras ponerme en contacto con quien entonces era mi proveedor de productos de astronomía y gracias a ello volver a disfrutar de la observación, de poder enfocar sin que todo temblara y en general, aunque no siempre, conseguir una buena puesta en estación y con ello una suficiente precisión a la hora de buscar objetos para observar.
Y desde luego seguía siendo el fantasma de la terraza, siempre con mi manta por encima y mi cuaderno de notas donde ir relatando las incidencias y logros de la noche.
                                                                Continuará


 Zona de confort




Disponer de una terraza amplia y bastante bien orientada salvo porque no puedo ver el norte por quedar oculto tras el propio edificio, es muy cómodo y me ha permitido muchas noches de observación primero y de fotografía después.
Pero el peaje a pagar no es pequeño, porque a la contaminación lumínica general que nos da un índice bortle 7, hay que añadir las farolas de la calle, las de la propia finca y las de un centro comercial cercano, por no hablar de las del estadio de futbol, que si bien está un poco alejado, cuando encienden sus baterías de focos, la mitad de ellos parecen estar dedicados a iluminar mi equipo, aun así, creo que tengo mucha suerte de disponer de ella, porque he podido practicar mucho y muy continuo, lo que me ha permitido ir interiorizando los procesos.
Muchas noches dedicadas a visual las he pasado bajo una manta de viaje oscura con objeto de aislarme en lo posible de las luces directas para que mi pupila permaneciera dilatada y así, mejorar mi capacidad de ver objetos tenues.
El fantasma de la terraza se me podría llamar je
La verdad es que me llevé alguna sorpresa cuando enfoqué algunos objetos tan pequeños que no pensé que llegara a verlos, como esta nebulosa planetaria de la constelación Lyra.
La recorté he interpolé para que se viera, siquiera con mala calidad, porque el al tamaño que se ve en la foto original es minúsculo.
Continuará

 

¿Visual o fotografía?

La pregunta no es para nada ociosa, porque según sea nuestro interés, tendremos que decidirnos por uno u otro tipo de telescopio y la variedad es lo suficientemente grande como para volverse loco.

Pero yo, de momento, ya tenía claro que con mi Mak, aparte de visual, poca cosa iba a poder hacer, por el tipo de tubo, por su tamaño y sobre todo por ignorancia.

Volvamos entonces a la secuencia siguiente en esta “película” que trato de sacar adelante.

Como se suele decir, la primera en la frente, porque una cosa es la teoría y otra poner en práctica los pocos conocimientos adquiridos hasta el momento.

Después de seguir los pasos relatados en la anterior entrada, llegó el momento de empezar la puesta en estación y alineamiento, para lo que como ya dije, se puede hacer a una, dos o más estrellas.

Para ello, encendemos el equipo y el ordenador del mando nos va pidiendo fecha, hora y coordenadas, porque de otra manera, no podrá situarse y encontrar lo que le pidamos.

Primer tropezón: ¿Qué hora, la local teniendo en cuenta el horario de verano o de invierno? Pues si, eso hay que tenerlo en cuenta, porque de no hacerlo, el telescopio ira a buscar el objeto a un punto del cielo en el que no se encuentra todavía o ya ha pasado por él.

¿Por qué sé esto?

Pues porque es una de las cosas que te advierten, pero sobre todo, porque después de olvidarlo varias veces y no entender por qué no conseguía una buena precisión, una noche en la que estaba particularmente atascado con esto, conseguí recordarlo repentinamente y después de recomenzar, ya la cosa fue mejor.

Segundo tropezón: ¿Cómo sé yo cuáles son las estrellas que tengo que centrar en el telescopio?

No os costará imaginarme con el móvil buscando dichas estrellas con alguna de las aplicaciones que podemos encontrar, que por lo que he podido saber por propia experiencia, son muy visuales, pero no tan precisas.

También esa falta de precisión al encontrar esas estrellas de alineación me tuvieron muchas noches”consagrao”

Pero lo más de lo más fue cuando al ir a buscar un objeto fácil, pongamos por caso la luna, que la veo ahí sobre mí, compruebo que el tubo, va bien en el eje horizontal, pero que en lugar de apuntar hacia la luna, este termina apuntando al suelo.

En fin chascarrillos como para volverse loco.

Os dejo en esta una foto de la Nebulosa del Cono y el cúmulo Árbol de Navidad, de unas fechas en las que ya había mejorado el equipo y empezaba a aclararme mejor, aunque seguirán pasándome cosas inverosímiles.

Información de Wikipedia


El Cúmulo Árbol Navideño, es un cúmulo abierto en la constelación de Monoceros. Fue llamado así porque se parece a un árbol en luz visible.


Y contiene cerca de 40 estrellas. En la base de la agrupación esta su miembro más brillante, 15 Monocerotis (S Mon) de tipo espectral O7 gigante, cerca de 8.500 veces más luminosa que el Sol, que varía entre las magnitudes 4,2 y 4,6.


La nebulosa del Cono (también conocida como NGC 2264) es una región H II en la constelación de Monoceros. Fue descubierta por William Herschel en 1785. La nebulosa se encuentra a 830 parsecs o 2700 años luz de la Tierra.


La nebulosa es parte de una nebulosa alrededor del Christmas Tree Cluster, o Cúmulo Árbol Navideño. El nombre NGC 2264 en el Nuevo Catálogo General se refiere a ambos objetos y no solo a la nebulosa.


Información General

La difusa nebulosa del cono se llama así por su forma cónica. Se encuentra en la parte sur de NGC 2264, en la parte norte del Christmas Tree Cluster. En la parte norte de Monoceros, justo al norte del punto medio de la línea de Procyon a Betelgeuse.


La forma cónica proviene de una nebulosa de absorción oscura que consiste de hidrógeno frío molecular y polvo frente a una débil nebulosa de emisión que contiene hidrógeno ionizado por S Monocerotis, la estrella más brillante de NGC 2264. La débil nebulosa mide aproximadamente siete años luz (con longitud aparente de 10 minutos de arco), y está a 2700 años luz de la Tierra.


William Herschel descubrió la nebulosa (la cual designó H V.27) el 26 de diciembre de 1785. Es parte del complejo donde nacen estrellas. El telescopio espacial Hubble se usó para ver imágenes de estrellas en formación en 1997.


Continuará


                        Reluce, pero no es oro



Desbordado por la ilusión y con una buena terraza donde montar el nuevo juguete, no veía la hora de que anocheciera para empezar a disfrutar de la observación de todo lo que se pusiera a mi alcance.
Y ¿Cuál es el objeto más a mano, más brillante y más fácilmente localizable?
Si
Ese que estáis pensando, la luna.
Ciertamente, no defrauda el Mak para observarla, pero... siempre hay uno o dos o muchos peros cuando empiezas algo desde cero.
Lo primero, lo que llaman poner en estación, empezando por orientar el trípode haciendo que una de sus patas quede en dirección norte nivelándolo con un pequeño nivel y con la mayor exactitud posible para que al girar sobre él la montura no pierda la orientación y una vez logrado, colocamos la montura motorizada sobre él, bien anclada con su tornillo al efecto y a continuación procedemos a colocar el tubo en su anclaje, procurando quede perfectamente nivelado a su vez y bien orientado al norte. Luego efectuar las conexiones pertinentes a la red eléctrica si se posee un transformador a doce voltios o con pilas (No recomendable) o con una batería de coche o uno de esos arrancadores al uso por si te quedas sin batería cuando tienes que hacer uso del vehículo y ¡Ya! Ya estamos listos para empezar.
¡Ja!
¡Pues no!
Todavía quedan algunos pasos a realizar. Todos los anteriores los hemos dado a la luz del día y el siguiente también, se trata de alinear el buscador (ese pequeño tubo que se ve sobre el telescopio en la foto de la entrada anterior y que tiene un campo de visión similar a unos prismáticos un poco decentes) con el tubo para que los dos apunten al mismo objeto de la manera más precisa posible, así que tendremos que empezar a mover el tubo con el mando, hasta conseguir centrar un objeto lejano en el centro de su campo visual, la punta de una antena, o cualquier referencia que nos permita precisión, para ello es conveniente tener un ocular reticulado y a ser posible iluminado, con una cruceta que nos ayude a centrar el objeto elegido para la alineación y una vez logrado, comprobaremos como está en el buscador que ya lleva su retícula y lo centraremos así mismo sobre el punto elegido regulando los tornillos al efecto.
Ahora si, ahora ya podremos empezar en cuanto anochezca, pero será con la alineación a una, dos o más estrellas, para que el sistema de guiado conozca su posición y pueda dirigirse con precisión al objeto que queramos observar.
Os dejo una foto hecha con el Mak y mi 6D en la que vemos la Luna y también Marte.
Quizás mirándola entendáis el sentido del título de la entrada.
Continuará.

   Los equipos

     


     
 Supongo que es obligado mostrar el equipo con el que ha de pelearse uno para hacer algo que mostrar y por seguir el orden que pretendo llevar, primero el primero.

Un Maksutov Cassegrain 127 de Skywatcher.

Un pequeño tubo pero de largo alcance gracias a su sistema de construcción



 

En este corte extraido de la Wikipedia se puede ver el recorrido de la luz además de su contrucción a base de espejos y lentes que permiten una gran distancia focal en un tubo muy corto. Como ventaja, el escaso mantenimiento que necesita y esa distancia focal que en el caso de 127 es de 1500mm. Apta para planetaria si utilizamos con el una lente barlow y un ocular apropiado.

Como desventaja, su relación distancia focal abertura nos da una una f de11,8, lo que no lo hace muy luminoso y entra en la categoría de los telescopios “lentos”. Esto significa que si quisieramos utilizarlo para fotografía de cielo profundo, tendríamos que alargar mucho los tiempos de exposición.

En la foto, podeis ver el Mak sobre su montura motorizada con su mando en el que hay información de mas de 40.000 objetos, aunque evidentemente, todos no estan al alcance de este pequeño tubo. Esa montura es altazimutal, lo que significa en lenguaje no especializado, que se mueve en dos ejes, vertical y horizontal, puede seguir un objeto pero no puede compensar la rotación de la tierra, lo que la invalida para fotografía que no sea planetaria, lunar y solar. Para entender esto, podemos imaginar que vamos subiendo una escalera hasta el punto mas alto que alcance el objeto de nuestra atención y luego dicha escalera comienza a bajar hasta que el objeto se oculta tras el horizonte. A cada pulso que el ordenador del mando envía a la montura para seguir el objeto de nuestra atención, esta se desplaza de manera casi imperceptible en los dos ejes, formando esa especie de escalera.

De momento, lo dejamos aquí, pues ahora es cuando se empezará a poner interesante, al comenzar a utilizarlo sin mas conocimiento que cuatro indicaciones que me dieron al comprarlo y mi propia intuición.

Continuará      

Por el principio



Empezaremos entonces por donde se debe empezar, por el principio:

Y el principio es que yo era absolutamente lego en esto, que del cielo solo sabía lo que todo el mundo, que por sobre nuestras cabezas, circulan de manera preriódica el sol, la luna, los planetas y el resto de objetos celestes que hace que nos fascine mirar hacia arriba en una noche bien oscura. En eso, no creo ser diferente a los demás, pero...

En 2008, me vine a vivir a Granada junto a una astrofisica de amplio recorrido internacional, lo que en principio, no me acercó tampoco a la astronomía, pero si me dió la oportunidad de conocer un poco mas de cerca el mundo de la ciencia relacionada con ella e incluso, visitar algunos telescopios de los de verdad, el primero de ellos en La Palma, en concreto el Nordic Optical Telescope (NOT)

Fue un poco decepcionante, porque alli descubrí que ese concepto romántico que nos hace imaginarnos a los astrónomos pegando su ojo al ocular para observar objetos celestes estaba pasado de moda salvo desde luego, para los aficionados. Las cosas ya son de otra manera y serán necesarios unos cuantos años para que me llegue a interesar en ello como una posible actividad a la que dedicar mi tiempo libre.

Es ese el verdadero motivo por el que he llegado hasta aquí, mi actividad laboral me dejaba mucho tiempo y la jubilación que se acercaba y algunas circunstancias personales que no aconsejaban o permitían siquiera continuar con la frecuencia de años atrás los paseos por el monte, las ascensiones a cumbres y otras aficiones que fueran muy exigentes físicamente. Así de prosáico. 

Tenía desde luego mis cámaras y mi afición a la fotografía, sobre todo de paisaje, aunque creo haber alcanzado mi tope en ello y ya solo es una mera repetición. Y no es que no disfrute de ello, que si que lo hago cuando tengo la oportunidad de salir en busca de hermosos paisajes, pero aun así, necesitaba algo que me estimulara intelectualmente, que fuera un reto y vaya que esto lo es y bien grande.

Se puede afirmar que esta que os muestro es mi primera foto relacionada con la astronomía, aunque entonces no sospechaba yo que terminaría con un telescopio en mi equipo fotográfico.

En esta foto, el NOT bajo la Polar en el Roque de Los Muchachos

Tuve la oportunidad de permanecer en el recinto del campo de telescopios del Roque de Los Muchachos en La Palma despues del anochecer en que de manera habitual, los turistas han de dejar el lugar como precaución a las luces parásitas que puedan perturbar la observación del cielo por astrónomos profesionales y así, hacer esta foto de larguísima exposición con objeto de obtener esta  circumpolar, donde las estrellas, en su movimiento nos dejan este tipo de espectáculos.

                           Previa a la anterior, esta toma del atardecer en la hora azul


Continuará

 

Presentación



 A modo de presentación:

Desde mi faceta de aficionado a la fotografía en lo que llevo varios años, esto puede parecer una evolución natural en alguien que no quiere pararse pese a ir cumpliendo años.

Puede que lo sea, pero seguramente, no tan natural si tenemos en cuenta lo complejo de la disciplina y el equipo tan especifico que se necesita para hacer las cosas medianamente bien.

Fue en el verano de 2018 cuando encontré un anuncio en internet de un pequeño telescopio muy apto para iniciarse en esto y pensé que si bien podría no engancharme, la inversión no era exagerada. (No llegaba a los 600 euros), así que me animé. Como digo, el tubo, un Mak 127 es muy válido para iniciarse, no tanto la montura que trae en la oferta.

Un año entero con el, dedicando cada noche despejada a observar el cielo, no me hicieron un experto ni de lejos, pero me animaron a dar el siguiente paso, sustituir el trípode por una montura de categoría (Una AZEQ 6 Pro de Skywatcher) que me permitiera seguir observando pero pensando ya en un futuro en el que trataría de hacer astrofotografía y tras otro año, decidí cambiar el pequeño Mak por un refractor. Un astrógrafo diseñado sobre todo para la fotografía de cielo profundo, aunque también se puede utilizar para visual. Un Esprit 100ED 100/550 y la cosa no quedará ahí, pero lo iré contando en sucesivas entradas 

Ya me habían advertido que además de cara, esto conlleva una curva de aprendizaje muy larga y la mayor parte se la lleva la edición.

En proximas entradas iré relatando mis cuitas, mis cabreos, mis alegrías, mis atranques y mis progresos.

De momento os dejo esta toma de Las Pléyades. Son 17 fotos hechas con una Canon EOS 6D colocada sobre el Esprit a la que añadiría otras tantas tomas Dark, Flat y Bias para el apilado y calibración.

Tengo algunas fotos anteriores, pero son demasiado malas para mostrar aquí, aunque, si alguien tuviera interés en conocer tooodo el proceso desde las primerísimas fotos, en este enlace https://www.facebook.com/media/set/?set=a.10208416903618092&type=3 voy subiendo todo, bueno o malo, porque uno pretende sobre todo ser honesto.

Información de la Wikipedia:

Las Pléyades o Las siete hermanas es un cúmulo estelar abierto que contiene estrellas calientes de tipo espectral B, de corta edad, ubicadas en la constelación de Tauro. Está entre los cúmulos estelares más cercanos a la Tierra, y es el cúmulo mejor visible a simple vista en el cielo nocturno.


Distancia a la Tierra: 444,2 años luz
Distancia: 444,2 al
Edad estimada: 120 millones de años
Tamaño aparente (V): 110.0 minutos de arco

Nebulosa Dumbbel  Otro de los objetivos de la noche fué la nebulosa Planetaria Dumbbel, que en el TS 250/1000 luce con tamaño aceptable y ne...