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Escapando de mi zona de confort

Pues no es que me sintiera preparado para ello, pero en algún momento había que dar el paso.

Decidimos pasar un fin de semana en el altiplano granadino, en Gorafe, donde la oscuridad del cielo, está en tres, dentro de la escala Bortle, lo que comparado con el cielo de Granada desde la terraza que está en siete, me hacía pensar que finalmente, además de tener la estrella polar a la vista, para poder alinear el telescopio con precisión, iba a obtener mejores resultados.

El viernes, según llegamos y nos instalamos en las cuevas El Torriblanco (Un sitio muy recomendable por cierto) instalé rápidamente el equipo, en el altiplano y sobre la casa cueva en la que nos alojábamos.

El proceso fue el siguiente: Montar trípode, bien nivelado y orientado hacia el norte con la mayor precisión de que fui capaz con mi brújula y sobre él la montura. Luego el tubo, el buscador y el tubo guía.

Ya todo montado, incluidas las pesas que equilibrarán todo el conjunto para que los motores de la montura trabajen de forma holgada, empecé el proceso de alineación de los tres tubos, para lo que tome como referencia el extremo superior de un poste de tendido eléctrico al otro lado del valle del río Gor.

Una vez conseguido que los tres tubos estuvieran apuntando al extremo de la antena, solo me quedaba esperar que anocheciera.

Y lo hizo, y ahí empezaron mis problemas y sufrimientos.

Acostumbrado al cielo de granada capital, con su abundante contaminación lumínica, donde únicamente las estrellas más brillantes destacan lo suficiente como para verlas, allí el cielo era abrumador, tanto que me sentía incapaz de diferenciar las estrellas. Y lo mismo me ocurrió con la polar, al mirar por el introscopio, no era capaz de reconocerla entre las que aparecían en el campo del introscopio.

Me decidí por la que supuse que podía ser, pero fue evidente que fallé, pues nada de lo que buscaba quedaba dentro del campo del ocular y ni siquiera cerca.

Así que vuelta a recomenzar el proceso, algo que tuve que repetir varias veces, hasta que finalmente logro colocarla en su posición en el introscopio y a partir de ahí comenzar el proceso de fotografiar la galaxia Bode. Hasta que la luna estuvo muy alta en el cielo (y muy grade en aquellas noches)haciendo que pareciera casi de día, lo que haría disminuir la calidad del resultado.

Hubiera sido mejor ir en fechas de luna nueva, pero... no siempre es posible hacer las cosas cuando uno quiere y hay que conformarse con hacerlas cuando se puede.

La noche siguiente, anduve más avispado y comencé a buscar la polar cuando aún no había anochecido, pero ya se empezaban a ver algunas de las estrellas más brillantes. Fue un acierto hacerlo así, porque pude encontrarla con rapidez y aprovechar mucho mejor la noche.

Para esta ocasión, NGC 2174, también conocida como Nebulosa Cabeza de Mono, es una nebulosa de región H II​ situada en la constelación de Orión. Siendo próxima a él, se asocia con el cúmulo abierto Cr 84. La distancia a la Tierra se ha estimado en el equivalente aproximado a 6.400 años luz.
Otras designaciones: NGC 2174, Sh2-252/NGC ...
Distancia: 6 400 al
Ascensión recta: 06 h 09.7 m​    

 Zona de confort




Disponer de una terraza amplia y bastante bien orientada salvo porque no puedo ver el norte por quedar oculto tras el propio edificio, es muy cómodo y me ha permitido muchas noches de observación primero y de fotografía después.
Pero el peaje a pagar no es pequeño, porque a la contaminación lumínica general que nos da un índice bortle 7, hay que añadir las farolas de la calle, las de la propia finca y las de un centro comercial cercano, por no hablar de las del estadio de futbol, que si bien está un poco alejado, cuando encienden sus baterías de focos, la mitad de ellos parecen estar dedicados a iluminar mi equipo, aun así, creo que tengo mucha suerte de disponer de ella, porque he podido practicar mucho y muy continuo, lo que me ha permitido ir interiorizando los procesos.
Muchas noches dedicadas a visual las he pasado bajo una manta de viaje oscura con objeto de aislarme en lo posible de las luces directas para que mi pupila permaneciera dilatada y así, mejorar mi capacidad de ver objetos tenues.
El fantasma de la terraza se me podría llamar je
La verdad es que me llevé alguna sorpresa cuando enfoqué algunos objetos tan pequeños que no pensé que llegara a verlos, como esta nebulosa planetaria de la constelación Lyra.
La recorté he interpolé para que se viera, siquiera con mala calidad, porque el al tamaño que se ve en la foto original es minúsculo.
Continuará

Nebulosa Dumbbel  Otro de los objetivos de la noche fué la nebulosa Planetaria Dumbbel, que en el TS 250/1000 luce con tamaño aceptable y ne...