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                        Reluce, pero no es oro



Desbordado por la ilusión y con una buena terraza donde montar el nuevo juguete, no veía la hora de que anocheciera para empezar a disfrutar de la observación de todo lo que se pusiera a mi alcance.
Y ¿Cuál es el objeto más a mano, más brillante y más fácilmente localizable?
Si
Ese que estáis pensando, la luna.
Ciertamente, no defrauda el Mak para observarla, pero... siempre hay uno o dos o muchos peros cuando empiezas algo desde cero.
Lo primero, lo que llaman poner en estación, empezando por orientar el trípode haciendo que una de sus patas quede en dirección norte nivelándolo con un pequeño nivel y con la mayor exactitud posible para que al girar sobre él la montura no pierda la orientación y una vez logrado, colocamos la montura motorizada sobre él, bien anclada con su tornillo al efecto y a continuación procedemos a colocar el tubo en su anclaje, procurando quede perfectamente nivelado a su vez y bien orientado al norte. Luego efectuar las conexiones pertinentes a la red eléctrica si se posee un transformador a doce voltios o con pilas (No recomendable) o con una batería de coche o uno de esos arrancadores al uso por si te quedas sin batería cuando tienes que hacer uso del vehículo y ¡Ya! Ya estamos listos para empezar.
¡Ja!
¡Pues no!
Todavía quedan algunos pasos a realizar. Todos los anteriores los hemos dado a la luz del día y el siguiente también, se trata de alinear el buscador (ese pequeño tubo que se ve sobre el telescopio en la foto de la entrada anterior y que tiene un campo de visión similar a unos prismáticos un poco decentes) con el tubo para que los dos apunten al mismo objeto de la manera más precisa posible, así que tendremos que empezar a mover el tubo con el mando, hasta conseguir centrar un objeto lejano en el centro de su campo visual, la punta de una antena, o cualquier referencia que nos permita precisión, para ello es conveniente tener un ocular reticulado y a ser posible iluminado, con una cruceta que nos ayude a centrar el objeto elegido para la alineación y una vez logrado, comprobaremos como está en el buscador que ya lleva su retícula y lo centraremos así mismo sobre el punto elegido regulando los tornillos al efecto.
Ahora si, ahora ya podremos empezar en cuanto anochezca, pero será con la alineación a una, dos o más estrellas, para que el sistema de guiado conozca su posición y pueda dirigirse con precisión al objeto que queramos observar.
Os dejo una foto hecha con el Mak y mi 6D en la que vemos la Luna y también Marte.
Quizás mirándola entendáis el sentido del título de la entrada.
Continuará.

   Los equipos

     


     
 Supongo que es obligado mostrar el equipo con el que ha de pelearse uno para hacer algo que mostrar y por seguir el orden que pretendo llevar, primero el primero.

Un Maksutov Cassegrain 127 de Skywatcher.

Un pequeño tubo pero de largo alcance gracias a su sistema de construcción



 

En este corte extraido de la Wikipedia se puede ver el recorrido de la luz además de su contrucción a base de espejos y lentes que permiten una gran distancia focal en un tubo muy corto. Como ventaja, el escaso mantenimiento que necesita y esa distancia focal que en el caso de 127 es de 1500mm. Apta para planetaria si utilizamos con el una lente barlow y un ocular apropiado.

Como desventaja, su relación distancia focal abertura nos da una una f de11,8, lo que no lo hace muy luminoso y entra en la categoría de los telescopios “lentos”. Esto significa que si quisieramos utilizarlo para fotografía de cielo profundo, tendríamos que alargar mucho los tiempos de exposición.

En la foto, podeis ver el Mak sobre su montura motorizada con su mando en el que hay información de mas de 40.000 objetos, aunque evidentemente, todos no estan al alcance de este pequeño tubo. Esa montura es altazimutal, lo que significa en lenguaje no especializado, que se mueve en dos ejes, vertical y horizontal, puede seguir un objeto pero no puede compensar la rotación de la tierra, lo que la invalida para fotografía que no sea planetaria, lunar y solar. Para entender esto, podemos imaginar que vamos subiendo una escalera hasta el punto mas alto que alcance el objeto de nuestra atención y luego dicha escalera comienza a bajar hasta que el objeto se oculta tras el horizonte. A cada pulso que el ordenador del mando envía a la montura para seguir el objeto de nuestra atención, esta se desplaza de manera casi imperceptible en los dos ejes, formando esa especie de escalera.

De momento, lo dejamos aquí, pues ahora es cuando se empezará a poner interesante, al comenzar a utilizarlo sin mas conocimiento que cuatro indicaciones que me dieron al comprarlo y mi propia intuición.

Continuará      

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